Pasó que él me convenció -con el hacer, no con el decir- que en nuestra burbuja yo era La Única. Con todo lo que ser única significa, claro. No importaba qué pasara antes o después: en mi cama yo era mujer, amante, enamorada, futuro, pasado. Él todavía sigue pensando que puede abstraerse así de la realidad, de su realidad. Crear una ficción paralela a la ficción de todos los días y transcurrir haciendo equilibrio para que las ficciones no se mezclen. Y sobre todo no pagar, no hacerse cargo, pararse ante la bifurcación y dar media vuelta para desandar el camino.
No es la infidelidad como bandera el problema mayor. Yo abogo a favor de la poligamia (en teoría al menos, jamas fui infiel) y creo de verdad que algún desliz cada tanto hace maravillas en una relación a largo plazo. El problema es la sensación -o más bien certeza- de ser realmente La Única. Como si le fuera posible compartir la vida con una mujer, admirarla, amarla, elegirla pero al mismo tiempo exiliarla de su mente y de sus deseos dos horas tres veces por semana, seis horitas durante el tedio laboral y otros tantos minutos robados en chats nocturnos... Como si su amor fuera un arreglo, una conveniencia, una decisión, una garantía.
Si yo fui la única, y lo fuí, es porque el espacio para la unicidad estaba vacante. Ni el más infiel de los infieles logra olvidarse de su mujer -deja de ser "nosotros"- cuando está con otra, porque aunque la ame, la quiera, la desee (whatever!) en su extraña y paternalista manera, ahí está ella, en la mente, en el cuerpo, en la conciencia. El infiel no miente a cerca de sus sentimientos, todo lo contrario, te dice que adora a su mujer pero que también le calentas vos. Pero la novia más, mucho más. (Lease: ¿única? única es la mujer con la que vivo, vos sos una trolita más).
Hete aquí el brete de la cuestion.
You know what? Si yo me enamoré, no fuí la única. Y si yo fui así de especial, así de importante, así de sorprendente, fue porque el lugar de La Mujer empezó a corresponderme.
Ustedes pensaran que esta minita esta muy fucked up, you would be right, of course. But guess who is even more fucked up? Aquel que esta sintiendo lo mismo que estoy sintiendo yo, aunque negándolo hasta el final, y aún teniendo la opción de put us out of this misery, he doesn´t.