17/4/10

Deseo desear, eso es. Hago mucha mucha fuerza. Ahí es cuando recuerdo quién soy, qué hay abajo de esta chiquita triste.
Necesito disfrutar de la vida, es imperativo. Ya me olvidé de él, ya no lo tengo en mente, ni lo deseo en mi cama, en mi casa. Ya no recuerdo su olor ni su voz, es casi un fantasma de humo que apesta el ambiente, pero que no invade tanto.
Pero necesito el corazón. Para volverlo a entregar, esta vez a alguien que no lo destroce, que no tenga miedo.
Hace mucho que no soy yo y me agota esta decadencia en piloto automático.
Tiempo, lo sé. Tiempo. Y rodearse de cosas lindas, de amigos, de romances... Hacer fuerza para reencontrar esos pequeños placeres que una vez fueron insignificantes. Dormir cucharita, reirme a carcajadas de anécdotas de secundaria, ir a la peluquería, leer....Y dejar pasar tiempo. Lo sé, tiempo.

No hay comentarios: