28/10/09

Porque conozco yo el calibre de tus besos,
ya no me dejo asesinar por esa boca.
No pongo un pleno más por vos, no tengo un peso,
mejor le cedo a otra el turno que me toca.
Y ruego a Dios que esto termine para poder ser la de antes,
que no llora por hombres y tiene siempre un amante.
Y me resulta imposible sacarlo de mi cabeza,
un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza.
Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimada,
equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado.

No hay comentarios: