Supe que me amabas cuando no te diste cuenta, esa noche, que no estaba perfectamente depilada como siempre. Supe que me amabas cuando viniste corriendo a matarme la cucaracha que apareció en mi casa,
cuando no cuestionaste mi miedo ni me obligaste a ser valiente. Supe que me amabas cuando dejaste de hablar, como si las palabras, en ese momento determinado, no te vinieran a la mente-
No hay comentarios:
Publicar un comentario