16/1/10

Ya lo ves, como te dije aquella vez, no soy mujer de ir con vueltas, más bien una pendeja resuelta. Y no por pijudo o apuesto, perdés lo que detesto, esa manía loca de negarme todo, y de ponerme siempre un pretexto. Y si tus ojos encendidos, y mis labios sometidos, juegan a no darse cuenta, te lo digo con palabras, para que entiendas. Es ella o soy yo, que las cosas así no son nada, ni chicha ni limonada, que dos son pareja pero tres, manada. Y aunque no lo hayas mencionado, por cagón o por tarado, como te dije, en chiste, aquella vez, yo sé cuanto me querés. Pensé en escribirte en rima, desesperada, como última opción: cortá con lo que me lastima, dejá de manosear mi razón. No quise ponerme cursi, ni ultimar la relación, solo decirte esto, para que cuando seas honesto, y elijas a esta escritora amar, sepas que jamas te dejo de esperar-

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